21 feb 2009

Pues bien, Almirante, ¿qué tiene que decir sobre el choque de los submarinos nucleares? (Gran Bretaña)

Foto(FNM) Los jefes de la defensa enfrentan una investigación sobre la seguridad de la disuasión nuclear de Gran Bretaña, luego de que un submarino británico y oro francés, cada uno cargado con misiles de potencia suficiente como para para producir 1.248 bombardeos como el de Hiroshima, se embistieran en inmersión en el medio del Atlántico.

El HMS “VANGUARD”, nave capitana de la flota de cuatro submarinos clase “V”, armados con misiles nucleares Trident, ingresó lentamente a su base en Faslane – Escocia- el sábado, mostrando significativos daños. Testigos dijeron que el casco presentaba raspones y abolladuras.

Reinaba el mal tiempo en el medio de la noche del 3 y 4 de febrero cuando el submarino británico, que llevaba 135 tripulantes embistió al “LE TRIOMPHANT”, nave capitana de la fuerza nuclear de ataque de Francia, destruyéndole el domo sonar de “fiberglass” que se proyecta sobre la proa del buque y que, entre otras funciones, se supone que debe servir para detectar otros submarinos.

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En Londres, el Ministerio de Defensa trató de mantener su política de secreto total sobre los movimientos de la flota nuclear británica, pero se vio forzado a confirmar la embarazosa colisión entre aliados estratégicos, luego de que la Armada de Francia publicara detalles del accidente en su sitio web. Ambos países insisten en que ni la capacidad de lanzamiento de misiles ni la seguridad nuclear de los submarinos – que transportaban 265 tripulantes y 32 misiles balísticos intercontinentales-, se vieron afectadas.

El Almirante Jonathon Band, jefe de la Armada británica, dijo: “recientemente, ambos submarinos tuvieron contacto a muy baja velocidad. Ambos submarinos están seguros y no se han registrado heridos. Podemos confirmar que la capacidad permanece inalterada y que la seguridad nuclear no se ha visto comprometida”.

Fuentes de Defensa dijeron que el accidente fue el resultado de la “infinitesimal” coincidencia de ambos submarinos operando en la misma profundidad y ubicación en el Atlántico. Tal afirmación está debilitada porque los aliados de la NATO comparten rutinariamete información en niveles de máximo secreto acerca del despliegue de los submarinos, para asegurarse que no ocupen la misma zona del océano. Un arreglo del que se entiende que Francia, cuya disuasión nuclear se mantiene independiente, también participa.

Pero los submarinos con armas nucleares frecuentemente operan sonre los mismos nichos –sectores profundos y tranquilos del océano- para poder cumplir sus misiones mediante una navegación continua, con mínimo ruido y mantenerse dentro del alcance de los potenciales blancos.

Durante muchos años, Gran Bretaña y Francia han mantenido su disuasión nuclear asegurando tener al menos uno de sus submarinos misilísticos en el mar, los 365 días del año, con la capacidad de lanzar sus armas con pocos segundos de preaviso.

El “VANGUARD” y el “LE TRIOMPHANT”, que estaba al final de un despliegue de 70 días, transportaban cada uno 16 misiles intercontinentales, armados con entre seis y ocho cabezas de combate cada uno.

Los políticos dicen que el incidente generó serios cuestionamientos acerca de las precauciones para proteger a los submarinos nucleares clase “V”, que con sus casi 16.000 toneladas y 150 metros de eslora, se inscriben entre los mayores jamás construidos. Cuestionamientos similares se produjeron en Francia, donde el “LE TRIOMPHANT” – de 14.335 toneladas- regresó a su base de L'Ile Longue, cerca de Brest. La nave deberá pasar cuatro meses en dique seco para su reparación. La Armada francesa había informado inicialmente que el submarino había sufrido una colisión “aparentemente con un contenedor”.

Angus Robertson, lider del Partido Nacional de Escocia en el Parlamento, dijo que “el Ministerio de Defensa necesita explicar cómo es posible que un submarino que transporta armas de destrucción masiva choque con otro submarino que transporta armas de destrucción masiva en el medio del segundo océano mas extenso del planeta”.

Nick Harvey, vocero de defensa del Partido Liberal Demócrata, dijo por su parte, que “si bien la flota nuclear británica tiene buenos antecedentes de seguridad, si alguna vez se produjera una explosion, sería de enormes proporciones. El público pone estos equipos en manos del Gobierno, confiando que se tomen todas las posibles precauciones”.

Expertos navales, que subrayaron que los dos submarinos nucleares fueron construidos con cascos diseñados para soportar muy altas presiones, expresaron su sorpresa de que los arreglos de sonares de ambos hayan fallado en la detección del otro buque. La tecnología sonar es hoy tan sofisticada, que los fabricantes se jactan de poder reconocer un pequeño pez.

El hecho de que no hayan sido capaces de detectar un submarino del tamaño cercano a dos canchas de fútbol, y de la altura de un edificio de tres pisos, podría explicarse por el desarrollo de la tecnología “stealth”, que hace a los submarinos menos visibles para otros buques. Stephen Saunders, editor de Jane´s Fighting Ships, explicó que “el modus operandi de la mayoría de los submarinos, particularmente los de misiles balísticos, consiste en operar silenciosamente y avanzar indetectados. Esto significa operar en modo pasivo, evitando emitir con sus sonares, y hacer el menor ruido posible. Se han hecho grandes esfuerzo tecnológicos para hacer a los submarinos más silenciosos mediante la reducción de los ruidos de sus máquinas. Y mucho esfuerzo también en mejorar las capacidades de los sonares para detectar a otros submarinos; detección que claramente en este caso, no se produjo, o se produjo demasiado tarde”.

Los grupos “antinucleares” afirmaron que los dos buques habían estado a momentos de un accidente potencialmente catastrófico, que podría haber resultado en una vasta liberación de material radioactivo. Kate Hudson, presidenta de la Campaña por el Desarme Nuclear, sostuvo: “esta es una pesadilla nuclear del mayor orden. Se trata del incidente más serio con un submarino nuclear, desde el hundimiento del KURSK en el año 2000, y la primera vez desde la Guerra Fría, que dos submarinos nucleares armados sufren una colisión. El VANGUARD va a estar probablemente confinado en puerto por meses con una factura de reparaciones multimillonaria. Gordon Brown debería aprovechar esta oportunidad para terminar con los patrullados continuos”.

La flota de submarinos británica ha sufrido varios accidentes serios. En 2002, el HMS “TRAFALGAR” tuvo daños considerables cuando encalló sobre un fondo rocoso en Skye, durante el desarrollo de ejercitaciones. La semana pasada, se desarrollaron las audiencias de una investigación sobre la muerte de dos marinos por una explosión a bordo del HMS “TIRELESS”, gemelo del “TRAFALGAR”, causada por la falla en un generador de oxígeno. Sus compañeros batallaron 40 minutos para llegar hasta los dos hombres, luego de que la fuerza de la explosión cerrara y clausurara las portas de compartimientos.

or Cahal Milmo.

Traducido por NUESTROMAR, de The Independent; 17/02/09.

20/02/09
NUESTROMAR

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