Ven una oportunidad de negocios en la creación del Comando de EE.UU. para África y en el aumento de operaciones de paz.
CARLOS SOLAR FORNAZZARI
A fines del año pasado se reunió en Washington un grupo de altas autoridades del Ejército estadounidense y los representantes de compañías dedicadas a la seguridad privada militar para analizar qué negocios hay en carpeta para los contratistas durante 2009.
La discusión se centró en África. Y es que el continente está en la mira tanto de militares como de las empresas que les brindan servicios externos de vigilancia y logística en las diferentes operaciones regionales.
África podría ser la nueva fuente de millonarios ingresos para las firmas privadas que obtuvieron suculentos pagos por sus servicios en Irak ahora que el Presidente Barack Obama prepara la salida definitiva de las tropas de ese país, y que el actual conflicto en Afganistán podría controlarse.
En estas operaciones militares los contratistas se encargan de servicios como guardaespaldas, agentes de vigilancia, traductores, choferes, obreros de construcción, y cocineros, permitiéndole al gobierno mantener un número controlado de personal uniformado dedicado sólo a labores militares.
El gran incentivo para el despligue de contratistas civiles en África, es la reciente creación por parte de EE.UU. del Comando de África (Africom) y el auge de las misiones de paz de la ONU, que requerirán inevitablemente de la presencia de estas empresas.
Africom está destinado a coordinar diversas operaciones de paz y desarrollo en África, y a disipar amenazas terroristas.
Para Steve McDonald, director de asuntos sobre África del Woodrow Wilson International Center, las autoridades de Africom deberán depender ampliamente de los contratistas militares privados porque reemplazar su labor significaría un aumento del presupuesto para capacitar a las tropas.
McDonald señaló que la administración de Obama tratará de reflejar un movimiento hacia el principio de las tres "D": defensa, diplomacia y desarrollo, por lo que se dará alta prioridad a la prevención y resolución de conflictos. "Sin dudas se abrirán oportunidades para los contratistas en las operaciones de paz", agregó el experto.
Sin embargo, aún hay recelo de parte de las autoridades africanas a recibir personal militar en sus países, debido a la ausencia de reglas formales a las que las empresas militares deben atenerse.
Problemáticos
El general (r) de Ejército, Montgomery Meigs, veterano de la Operación Tormenta del Desierto (Irak, 1991), y que fue comandante de las Fuerzas Internacionales de Paz en Bosnia, enfatizó a "El Mercurio", que en las operaciones actuales en Irak, los contratistas que crearon fricción fueron aquellos autorizados a usar armas letales.
En 2007, dos agentes de la agencia Blackwater asesinaron a 17 civiles en una multitud en Bagdad, cuando resguardaban a una caravana extranjera. La agencia de seguridad tenía un contrato por US$ 2 mil millones con el gobierno norteamericano.
"Estoy seguro que los comandantes de Africom tendrán un control estricto de los contratistas armados y pondrán especial atención a los estándares de trabajo para evitar los errores que vimos en Irak", dijo el ex militar.
La profesora de Ciencia Política de la UCLA, Deborah Avant, autora del libro "El mercado para la Fuerza: Las consecuencias de privatizar la seguridad", coincide: "Ha habido problemas con algunas contratistas en Irak, pero también han sido un gran aporte. Después de todo, ellos están llamados a ser parte de toda iniciativa que tome el gobierno de EE.UU.".
"No se pueden mover y mantener a grandes contingentes militares sin la ayuda de empresas civiles".
MONTGOMERY MEIGS
Gral. (r) del Ejército de EE.UU.
>> Balance
VENTAJAS
Õ Las compañías privadas pueden disponer rápidamente de un alto número de personal en caso de crisis.
Õ Se pueden ubicar expertos en derecho, cultura, idiomas, que trabajen fuera del Gobierno con mayor flexibilidad laboral.
Õ Hay menos riesgo político en asignar contratistas en tareas arriesgadas en vez de usar militares o personal gubernamental.
DESVENTAJAS
Õ Las firmas comerciales cobran altas cifras de dinero para así poder reclutar personal en situaciones de riesgo.
Õ Las autoridades no pueden contar con un compromiso total de parte de los contratistas.
Õ Es difícil integrar en un mismo equipo de trabajo a personal militar y contratistas civiles, cuyos procedimientos difieren.
23 feb 2009
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